jueves, 3 de noviembre de 2011

ALAN BATES


Sir Alan Bates, CBE (1934 - 2003), actor británico.

Alan Bates nació el 17 de febrero de 1934 en el seno de una familia amante de la música. De sus padres heredó el interés hacia el arte y, por ello, se matriculó en la Real Academia de Arte Dramático. Sus orígenes humildes hicieron de él, junto a David Hemmings y Albert Finney, la encarnación de un cierto tipo de joven viril, lleno de fuerza, dispuesto a poner en cuestión la realidad vigente. Así lo demostró en el Royal Court de Londres en las que representó obras de John Osborne.
En 1960 pasaría junto con Finney y Hemmings a convertirse en uno de los rostros más conocidos del Free Cinema, encarnando, en palabras de Juan Tejero, «al hombre de la calle, rudo, atormentado y dotado de una fuerte carga sexual». Esa imagen quedó asentada a raíz de sus intervenciones en El animador o en Esa clase de amor (1963), cinta recompensada con el Oso de Oro en el Festival de Berlín.
Su popularidad se disparó con el estreno de Zorba el griego (1965) en la que dio vida a un novelista tímido. A este título se le unieron Georgy Girl, la solterona retozona, Rey de corazones y Lejos del mundanal ruido, adaptación de Thomas Hardy a cargo de John Schlesinger en la que se puso en la piel de un pastor pensativo. A finales de la década obtuvo una candidatura al Oscar al mejor actor por El hombre de Kiev, filme de suspense del realizador progresista John Frankeheimer.
En 1970 protagonizó junto a Oliver Reed uno de los mayores escándalos cinematográficos de la década al afrontar un comentado desnudo masculino que en España fue censurado por la dictadura protagonista. La película era Mujeres enamoradas, adaptación de D. H. Lawrence, realizada por Ken Russell, no por casualidad uno de los directores más provocadores de la campiña inglesa. Ese mismo año se sumó al reparto de El mensajero, basada en la novela de L.P. Hartley, y que provocó también cierto revuelo por su nada complaciente visión del matrimonio, la pieza angular de la sociedad. En ella Bates incorporó a Ted Burguess, un capataz granjero que se citaba con su amante a través de las cartas que ésta le hacía llegar de las manos de un inocente niño...
Justo en pleno éxito, Alan Bates se centró en su actividad teatral, y apenas interviniendo en títulos populares como Tres hermanas -al lado de Joan Plowright-, La rosa, Una mujer descasada o El retorno del soldado.
A principios de los noventa su nombre saltó a primera página cuando aceptó ser Claudio en la versión de Hamlet dirigida por Franco Zeffirelli, donde Bates encarnó la corrupción del poder, la traición y la codicia.
Pasaron diez años hasta que volvió a obtener un papel de empaque. Robert Altman solicitó sus servicios para Gosford Park, donde interpretó a un mayordomo cuya aparente dignidad se desmorona al revelarse un imperdonable secreto que echa por tierra su disciplina. A raíz de ese papel Alan Bates "regresó" al cine de forma más regular con papeles de reparto en filmes como Mothman: la última profecía, La sentencia o Evelyn. Como consecuencia de ese éxito alcanzó el título de Sir.
El 27 de diciembre de 2003 en pleno éxito, un cáncer de hígado acabó con su vida, dos meses después de que un infarto pusiera fin a la existencia de su compatriota David Hemmings.

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