jueves, 3 de noviembre de 2011

ALBERT FINNEY



Albert Finney (Londres; 9 de mayo de 1936), es un actor británico de larga trayectoria filmográfica.

Albert Finney nació el 9 de mayo de 1936 en Londres, fruto del matrimonio entre un corredor de apuestas y una ama de casa, cuyo nivel adquisitivo le impidió formarse en un collage ni en ninguna universidad. En cambio pronto se decantó por el mundo de la interpretación, estudiando en la Saldford Grammar School y la Royal Academy Dramatic Arts.
Finalizado su proceso de aprendizaje ingresó en 1955 en la Birmighan Reportory Company. Tres años después, dirigido por Charles Laughton, actuó en el West End londinense en la obra The Party. Acto seguido entró a formar parte del elenco de la Royal Shakespeare Company, con la cual representó obras como Macbeth, Otelo, El rey Lear o Julio César. Por esas fechas tuvo un hijo con su mujer Jane Wenham, de la que se divorciaría en el año en el que se produjo su debut en el cine: 1961.
Tras un pequeño papel en El animador, el principio de su colaboración con Tony Richardson, en Sábado noche, domingo mañana logró una gran oportunidad. Su Arthur Seaton, rebelde e impulsivo, le convirtió en palabras de críticos como Juan Tejero en el «héroe de la clase obrera», en el prototipo masculino viril y rudo cuyas facciones se suavizaban relativamente con sus ojos azules. Junto a Tom Courtnay, Alan Bates y David Hemmings se convertía de esta manera en una de las cabezas visibles del Free Cinema, en uno de los actores dispuestos a tambalear las instituciones junto con sus homólogas femeninas, entre ellas Vanessa Redgrave.
Al año siguiente David Lean le contrató para Lawrence de Arabia. Empero su alcoholismo así como su mala relación con el actor provocaron su despido en beneficio de Peter O'Toole, otro intérprete que acusaba su misma enfermedad...
El incidente no pasó de ligero contratiempo en su ascenso: Tony Richardson se acordó de él para Tom Jones, en la que Finney interpretó al insolente, desenfadado, mujeriego, pícaro protagonista. Su interpretación fue recompensada con la Copa Volpi al mejor actor en el Festival Internacional de Cine de Venecia, el Globo de Oro al mejor actor revelación, un Premio BAFTA y la primera de sus cinco candidaturas a los Oscar.
Tras saborear las mieles del éxito, Finney empezó a expresar en sus intervenciones cinematográficas y teatrales cierta alegría de vivir. Sin ir más lejos su siguiente trabajo fue la comedia Mucho ruido y pocas nueces, dirigida por Franco Zeffirelli, con música de Nino Rota y coprotagonizada por Lynn Redgrave, Maggie Smith, Derek Jacobi y Robert Stephens. Corría el año 1965. Doce meses después, Stanley Donen lo reclutó para la comedia dramática Dos en la carretera, en la que un matrimonio en vías de separación (Mark y Joanna Wallace) rememora sus viajes, sus buenos momentos en un hotel en el que comieron en su habitación porque no tenían dinero para pagar ningún almuerzo, sus aventuras adúlteras, las miles de ocasiones en las que Mark perdía su pasaporte y Joanna lo encontraba al instante... Su compañera de reparto fue Audrey Hepburn.
En 1967 dirigió su único film como realizador, Charlie Bubbles, coprotagonizado por Billie Whitelaw y Liza Minnelli, y financiado por su propia productora: Memorial Enterprise.
En 1970 se casó con la actriz Anouk Aimée. Ese año ejecutó su último trabajo cinematográfico destacable en media década: el avaro de Muchas gracias, Mr. Scrooge, adaptación del Cuento de Navidad de Charles Dickens, que le valió su segundo Globo de Oro.
A partir de entonces centró su actividad en el teatro hasta que en 1974 Sidney Lumet lo eligió para protagonizar Asesinato en el Orient Express. Su trabajo de un Monsieur Poirot culpable de encubrimiento a la justicia rebosó en palabras de la crítica de ironía y energía. Su composición, inspirada en las interpretaciones histriónicas de Charles Laughton, le valieron sendas candidaturas a los Oscars y a los BAFTA.
Después regresó a las tablas con una versión de Hamlet para el National Theater en 1976. En cine ejecutó un par de intervenciones en los filmes el El hermano más listo de Sherlock Holmes y Los duelistas, cuyo estreno coincidió con su divorcio con Anouk Aimée. Ahora bien rehusó repetir el papel de Poirot en Muerte en el Nilo, horrorizado ante la idea de sufrir los efectos del maquillaje en un país tan caluroso como Egipto. Peter Ustinov finalmente le sustituyó.
En los ochenta, en cambio, prefirió vivir básicamente del cine. En Annie encarnó a un millonario que adoptaba a una huérfana que cantaba junto al presidente Franklin Rooselvelt (Edward Herrmann) la canción Mañana, mañana. Tras este trabajo alimenticio obtuvo dos candidaturas al Oscar consecutivas con La sombra de un actor y Bajo el volcán, donde coincidió por tercera vez con Jacqueline Bisset. Asimismo compartió protagonismo en Shoot the Moon con Diane Keaton.
Finalizaba la década con Un ángel caído y Muerte entre las flores, en la que interpretó a Leo un hombre cuya esposa (Verna: Marcia Gay Harden) le traiciona con su amigo Tom (Gabriel Byrne), reaccionando con una excepcional tolerancia.
Durante los noventa Finney aceptó papeles en películas de bajo presupuesto como Playboy, en la que se puso en la piel de un maduro violador que amargaba la vida a Robin Wright Penn y a Aidan Quinn o La versión Browning, en la que encarnó a un profesor cuya mujer (Greta Scachi) mantiene una aventura con un docente más joven (Matthew Modine), a su vez más popular entre los estudiantes.
Tras ejercer de secundario de lujo en Washington Square -junto a Maggie Smith- y en Desayuno con campeones, se inició su asociación con Steven Soderbegh en Erin Brockovich, en la que interpretó a Ed Marsy, un abogado de vueltas de todo, superviviente de un cáncer y de un divorcio, que renueva su ilusión al conocer a una mujer que le irrita profundamente que desafía sus convicciones. El Sindicato de Actores le reconoció como el mejor actor de reparto: el Oscar se le volvió a escapar, pero por poco... En 2003 Tim Burton le regaló un papel bombón en Big Fish: su Ed Bloom es un ser fantasioso que sabe hablar de la realidad a través de la fabulacíón y la imaginación para sobrellevar una existencia no del todo satisfactoria por la continua desaprobación de su hijo. Satisfecho con el trato con el realizador, aceptó poner voz a uno de los personajes de la cinta de animación Corpse Bride.

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