martes, 14 de agosto de 2012

HENRY HATHAWAY


Productor, Director de cine

Henry Hathaway (Henri Leonard de Fiennes) (13 de marzo de 1898, Sacramento, California - 11 de febrero de 1985), Hollywood, fue un productor y director de cine estadounidense. No sólo fue conocido como director de películas del género western, aunque destacase en este campo, sino que también sobresalió en el de aventuras, y en el de acción criminal o misteriosa. 

 Su madre era actriz y su padre representante; así que empezó de niño en pequeños papeles, y entró en contacto con el cine como actor, como extra o figurante en películas del oeste; lo interrumpió durante la Primera Guerra Mundial. No tuvo éxito y sólo alcanzó el rango de actor secundario en un corto de 1917: The storm woman de Ruth Ann Baldwin. Pero desde 1923 consiguió ser asistente de dirección de Victor Fleming (To the last man, 1923; Flor de capricho), William K. Howard (La horda maldita, 1925; La novias de un soltero, 1926) y enseguida con Josef von Sternberg, que fue su maestro: La ley del hampa, 1927; La última orden, 1928, Marruecos, 1930; y El expreso de Shanghai, 1932. La Paramount le contrató como director para ocho westerns de bajo presupuesto (Serie B), basados en novelas de Zane Grey, todos ellos protagonizados por Randolph Scott, destacando El legado de la estepa (1932), El hombre del bosque (1933), La horda maldita (1933) o El último rodeo (1934). Trabajó a continuación con Gary Cooper: Ahora y siempre (1934), y Tres lanceros bengalíes (1935), pues el mundo de aventuras, en general, fue su campo cinematográfico. Hizo además relatos románticos con él: Sueño de amor eterno (Peter Ibbetson, 1935), película que difundieron los surrealistas, por su poética (basado en la novela de George de Maurier), y Almas en el mar (1937). La eficacia del trabajo de Hathaway benefició a su carrera y confirmó la aportación de los actores que intervinieron en sus películas. 

Fue un director al que le resultó imposible moverse sólo en un género. Demostró, a partir de los años cuarenta, que era capaz de asumir los compromisos más dispares y hacer de ellos obras en las que la eficacia del espectáculo estuviera garantizado. Hizo trece westerns más, como The Shepherd of the Hills (1941), con John Wayne (Alaska, Los cuatro hijos, Valor de ley), pero también con Gary Cooper (El jardín del diablo), T. Power (El correo del infierno) o Henry Fonda (La conquista del oeste). Realizó bastante cine de crímenes (cine negro, en ocasiones) o misterio: Johnny Apollo (1940), La casa de la calle 92 (1945), rue Madeleine (1946), así como Envuelto en la sombra (1946), El beso de la muerte (1947) y Yo creo en ti (1948), con valiosos actores masculinos. Pero asimismo con Marilyn Monroe, en Niágara (1953). También hizo incursiones en el drama y en la comedia romántica. Trabajó con los principales actores de la época dorada de Hollywood: Gary Cooper, James Stewart, Gregory Peck, Tyrone Power, John Wayne, Dean Martin, Robert Mitchum, Susan Hayward, Dorothy Lamour, David Niven, Mae West, Marilyn Monroe, entre otros. 

 Es un director, en general, poco recordado por la crítica, tampoco en la Francia de los cincuenta; pero es uno de los grandes directores norteamericanos, por su obra de amplio espectro, medida y muy hábil. Fue hizo un cine "vitalista, poco estridente, de una gran nitidez visual". Eso sí, los miembros de la academia no le concedieron ningún galardón, aunque fue candidato a varios. A pesar de todo, el mundo del cine está en deuda con él, porque fue uno de los primeros en atreverse a sacar la cámara del estudio y rodar en exteriores. Sus películas tuvieron más suerte y obtuvieron el reconocimiento que se le negaba al director. Hoy medio centenar de sus filmes circulan en dvd. De las poco más de cinco docenas de películas que dirigió, sólo produjo seis. Se sentía mucho más cómodo al mando que como burócrata y hombre de negocios. Su prestigio hizo que no necesitara autofinanciarse, siempre le llegaban ofertas, por lo que se sentía más cómodo cuando otros ponían el dinero y el podía despreocuparse del aspecto monetario del film. 

La última fue Chantaje criminal (Hangup, 1974). Resulta significativo que, a pesar de las numerosas ofertas, nunca se acercara al mundo televisivo. Murió como consecuencia de un paro cardíaco.

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