domingo, 7 de octubre de 2012

JULIO JARAMILLO

Cantante

Julio Alfredo Jaramillo Laurido (Guayaquil, 1 de octubre de 1935 - 9 de febrero de 1978) fue un cantante ecuatoriano conocido como «El Ruiseñor de América».5 

Nació el 1 de octubre de 1935 en la Clínica Panchana de la ciudad de Santiago de Guayaquil. Hijo de Juan Pantaleón Jaramillo Erazo, originario de la población de Machachi en Pichincha, y de Apolonia Laurido Cáceres, guayaquileña de ascendencia jamaiquina.8 9 Su padre emigró a la provincia de Guayas en busca de mejores oportunidades laborales y fue allí donde conoció a Apolonia.

El 2 de abril de 1941, cuando Julio contaba con cinco años de edad, perdió a su padre debido a un accidente laboral cuando éste fabricaba una cruz para la tumba de su hija que había fallecido a corta edad. Su madre, quien quedó viuda, lo crio junto a su hermano mayor, José —1933 y popularmente conocido como Pepe—.3 Ambos hermanos fueron matriculados en la escuela Sociedad Filantrópica del Guayas, pero Julio abandonó sus estudios en tercer grado por problemas de disciplina.10 3 Su primer contacto con la música fue a través de Ignacio Toapanta, un vecino que le dio lecciones de guitarra y le dejaba jugar con los instrumentos musicales.

Cuando Pepe cumplió 15 años, ganó en un concurso radial cuyo premio era una presentación en un centro nocturno, y este hecho fue el inicio de su carrera artística. Pese a ello, Pepe fue disciplinado, terminó sus estudios y más tarde probó suerte en Colombia.

A los 18 años alquiló una habitación para vivir con una chica llamada Irene. Con ella tuvo a su primer hijo, que murió a los ocho meses. En esa época trabajó como aprendiz en Zapatería Arteaga, aunque insistió en seguir una carrera musical, sin resultado positivo hasta ese momento. En sus inicios bohemios, solía frecuentar La Lagartera, una esquina donde los músicos ofrecen serenatas por un valor acordado con el cliente. Con el tiempo, los músicos aceptaron su presencia y dejaron que los acompañara con la guitarra y en ciertas ocasiones le permitieron que cantara. Su primera presentación la realizó en Radio Cóndor, donde tuvo la oportunidad de conocer a Rosalino Quintero, con quien forjaría una amistad y más tarde sería su arreglista, guitarrista y requinto.

Posteriormente intervino en Radio América y cuando salía de la emisora solía frecuentar El Cajón, un bar frecuentado por gente del medio artísitico. En radio El Triunfo conoció a Julio Morante, quien le presentó a Odalina Sánchez de quien se enamoró y con la que se fue a vivir al departamento de Morante. Julio rompió con Irene, quien se fue a vivir con la madre de Julio. Odalina le dio un hijo llamado Francisco, nacido el 9 de marzo de 1955, pero Julio dio la primera gran sorpresa de su vida al casarse, dos meses después del nacimiento de su hijo y sin haber cumplido los 20 años, con María Eudocia Rivera, una chica que cantaba y que conoció en una emisora y que tenía cuatro meses de embarazo. Aún casado siguió con Odalina y tuvo dos hijos más con ella y, una hija de nacionalidad peruana con la cantante peruana Anamelba. Se cree que en 1952 Julio grabó la marcha Nuestro líder para el político Carlos Guevara,del cual se imprimieron 12 acetatos. Esa experiencia lo motivó para buscar a la cantante Fresia Saavedra para proponerle que cantaran juntos. Impresionada por la determinación de Jaramillo, aceptó grabar con él en 1955 el yaraví Mi madre querida y el pasillo Mi corazón, acompañados por Rosalino Quintero en la guitarra. Aunque el disco no tuvo éxito, grabó con su maestro Carlos Rubira Infante el pasillo Esposa. Pero fue un vals peruano, titulado Fatalidad (música de Laureano Martínez Smart y letra de Juan Sixto Prieto), que ya había grabado Olimpo Cárdenas exitosamente con discos Victoria en Medellín, el que lo catapultó a la fama en marzo de 1956. En vez usar la guitarra, Rosalino Quintero utilizó el requinto, y le dieron un ritmo entre vals peruano y pasillo ecuatoriano. Desde el primer día que salió al mercado fue un éxito, y en una semana se vendieron 6 mil copias y tuvieron que reimprimirlo. El éxito fue tan arrollador que, al finalizar 1956, Julio ya había grabado una docena de discos para el sello Ónix. Te odio y te quiero, Hojas muertas, Elsa y Carnaval de la vida fueron las más populares, aunque Nuestro juramento, del puertorriqueño Benito de Jesús, que Rosalino convirtió en bolero, tuvo un éxito especial.

La versatilidad en la voz de Jaramillo le llevaron a interpretar exitosamente temas en ritmos tan variados como bolero, tropical, tango, vals, pasillo, joropo e incluso rock and roll. En 1959 Julio debutó en televisión en un programa especial de Telecuador, que además contó con la presencia de la cantante Blanquita Amaro. Ese mismo año debutó en el cine, junto a Antonio Santos, en el drama Mala mujer. Al poco tiempo de recibir una remesa de discos en México, la disquera Peerless se interesó por Julio, que casi de inmediato tuvo que hacer giras de concierto por Perú y Chile. A Colombia llegó por primera vez a Cali, donde se reencontró con su hermano Pepe, que dos o tres años antes había emigrado. En los intervalos de sus viajes Julio cantó en los cines de Guayaquil, pues era costumbre que un artista se presentara antes de una película. Fue tal el éxito que inicialmente cantaba los sábados y domingos, y tuvieron que extenderle el contrato para que cantara toda la semana dos veces por día. A su paso por Centro América, durante su gira musical, se casó por lo civil en El Salvador con Coralia Valle. El matrimonio se transmitió por televisión en dicho país, aunque años después fue anulado debido a que el cantante estaba casado en el Ecuador con otra mujer.

Julio Jaramillo ingresó a la clínica Domínguez de Guayaquil debido a unos cálculos en la vesícula, sin embargo tras complicaciones de la operación tuvo que ser intervenido por una segunda ocasión. Es así que el 9 de febrero de 1978 falleció, según el parte médico, de un paro cardiaco, aunque se ha especulado que debido a su vida bohemia murió a causa de una cirrosis. Tan pronto se difundió la noticia de su muerte,22 cerca de doscientas mil personas se congregaron junto a la clínica, y aunque en varias ocasiones solicitó que no le rindieran homenajes póstumos, sus restos fueron velados durante tres días en diferentes lugares como radio Cristal, el Palacio Municipal y el coliseo Voltaire Paladines Polo. Es considerado uno de los íconos de la música ecuatoriana.

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